
Adecuación edilicia de escuelas en CABA
Una escuela privada de la Ciudad no se adecua porque alguien lo sugirió. Se adecua porque hay un diagnóstico firmado que dice qué falta, un plazo que corre y un organismo que lo va a mirar. Lo que sigue a ese diagnóstico es obra: planos, expedientes, un proyecto y alguien que dirija los trabajos. De eso se ocupa este estudio.
¿De dónde sale la obra?
La Ley 2189 obliga a los institutos privados incorporados a la enseñanza oficial a tener una Plataforma de seguridad. Para los establecimientos que ya funcionaban, el artículo 4° habla de adecuación progresiva: no se les exige el edificio terminado el día uno, se les exige que avancen. Para los nuevos, el artículo 5° es más directo, la Plataforma tiene que estar desde el inicio.
Esa adecuación progresiva es la obra. Y aparece escrita en un lugar concreto: la columna de medidas correctivas de la Ficha DEM, la ficha de Diagnóstico, Evaluación y Medidas correctivas que el instituto carga por SINIGEP con carácter de declaración jurada. Cada ítem observado ahí es, en los hechos, un renglón de un futuro pliego. Algunos se resuelven con un certificado. Otros se resuelven rompiendo pared.
La Disposición 1/UERESGP/2022 ordenó todo ese esquema y en su artículo 3° fijó un cuadro de plazos para dos rubros que casi nunca se resuelven con papeles: accesibilidad y planos de incendio. Durante 2025 se modificaron además los rubros de Higiene - Sanitización e Instalaciones Eléctricas. Si tu escuela viene arrastrando observaciones de ejercicios anteriores, esos son los renglones que conviene mirar primero.


¿Qué se mira?
El diagnóstico no es una opinión sobre el edificio. Es un relevamiento contra requisitos que ya están escritos, y cada uno tiene su forma de acreditarse.
Medios de salida: ancho, cantidad, sentido de apertura, distancias de recorrido. Se verifica por cálculo, no a ojo, y el cálculo cambia con la cantidad de alumnos por aula.
Carga de fuego y sectorización: qué hay guardado, dónde, y si el sector resiste. De acá salen los planos de incendio, y de los planos de incendio salen obras reales, puertas resistentes al fuego, tabiques, detección.
Accesibilidad: circulación, sanitarios adaptados, salvado de desniveles. Es el rubro que más obra genera y el que más plazo consume, porque casi siempre toca estructura o superficie útil.
Instalaciones: eléctrica, gas, puesta a tierra. Se acreditan con certificados de profesional matriculado, pero cuando el certificado no da, lo que viene atrás es una instalación nueva.
Elementos del edificio: vidrios de seguridad, juegos, tratamiento ignífugo de revestimientos y telones. Cada uno tiene su certificado y su declaración jurada, y cada uno tiene su versión cara, que es reemplazar.
Lo que casi siempre aparece primero
En los edificios escolares antiguos de la Ciudad, que son muchos, el orden en que aparecen los problemas se repite bastante. Escaleras que no cumplen ancho ni pasamanos. Un único medio de salida donde hoy se exigen dos. Sanitarios sin adaptación. Depósitos y archivos con carga de fuego muy por encima de lo tolerable, casi siempre debajo de una escalera o al lado de la caldera. Tableros eléctricos ampliados de a parches durante veinte años. Patios cubiertos que se cerraron y pasaron a ser aulas sin que nadie recalculara nada.
Ninguno de esos temas se resuelve con un formulario. Todos necesitan proyecto.
Dos organismos, dos miradas
Este es el punto donde muchas escuelas pierden meses.
La DGEGP mira el edificio como establecimiento educativo: si las condiciones de seguridad acompañan a la matrícula, a los niveles y a los turnos que el instituto tiene autorizados. La DGROC mira el mismo edificio como obra: si lo construido está registrado, si lo que se va a construir tiene permiso, si lo ejecutado coincide con lo aprobado. La Unidad Ejecutora de la Ley 2189 es interministerial justamente por eso, la integran la DGEGP, la DGHP, la DGFYC, la DGFYCO y la DGROC.
En la práctica significa que un mismo plano se dibuja una vez, pero se presenta dos veces, con carátulas, escalas y exigencias distintas. Y significa algo menos cómodo: una escuela puede tener la Ficha DEM al día y a la vez tener superficie construida sin registrar en DGROC. Cuando eso aparece, la adecuación deja de ser sólo adecuación y arrastra una regularización.
Cuando el edificio no puede
La ley previó el caso. El artículo 8° inciso l habilita a los institutos que funcionan en edificios antiguos a solicitar la eximición de determinadas mejoras. No es un permiso para no hacer nada. Se pide con un informe técnico fundado de profesional matriculado y con alternativas compensatorias, medidas que sustituyan a la exigencia original sin bajar el nivel de seguridad.
Es el instrumento correcto cuando la mejora es materialmente imposible, cuando el inmueble está catalogado, cuando el edificio se alquila y el propietario no autoriza la intervención. Es el instrumento equivocado cuando simplemente no hay presupuesto este año. Presentado sin fundamento técnico, no se aprueba y deja constancia.
El orden que recomendamos
Primero relevar y diagnosticar, con la Ficha DEM y con las observaciones acumuladas a la vista. Segundo separar: qué se resuelve con certificado, qué se resuelve con obra menor durante un receso, qué exige proyecto y permiso. Tercero verificar el estado registral del edificio en DGROC antes de dibujar nada nuevo. Recién ahí, anteproyecto, cómputo y plan de etapas.
Ese orden importa por una razón práctica: en una escuela la obra se ejecuta cuando no hay clases. Enero, receso de invierno, fines de semana largos. Un proyecto que se cierra en marzo se ejecuta en julio; uno que se cierra en agosto se ejecuta en enero del año siguiente. Los plazos administrativos y el calendario escolar son dos relojes distintos y hay que hacerlos coincidir.
¿Cómo trabajamos?
Estudio TREO hace la documentación completa: el relevamiento y la documentación de diagnóstico, los planos en general, el anteproyecto, el proyecto ejecutivo, la tramitación ante DGEGP y DGROC y la dirección de obra.
La ejecución de los trabajos la contrata directamente el comitente, con las empresas o gremios que elija, bajo nuestra coordinación. Nos parece el esquema más sano para una institución: el colegio contrata y paga la obra, y nosotros controlamos que lo que se ejecuta sea lo que se proyectó y lo que el organismo va a aprobar.
Acá no hay honorarios base ni abono mensual. Cada trabajo se cotiza tarea a tarea, según lo que salga del diagnóstico y según el alcance que la escuela decida encarar en cada etapa. Escribinos con el domicilio del establecimiento, el nivel y la última Ficha DEM que hayas presentado, y te decimos qué mirar primero.
¿Por qué elegirnos?
Hacemos el diagnóstico, el proyecto y la dirección de obra. La obra la contratás vos.
Del ítem observado al plano ejecutivo
La Ficha DEM señala qué falta, pero no dice cómo se resuelve ni cuánto cuesta. Nosotros tomamos esas observaciones y las convertimos en documentación: relevamiento, cómputo, anteproyecto y proyecto ejecutivo. Recién con eso en la mano una escuela puede decidir qué encara este año y qué el que viene.


Dos organismos, un solo interlocutor
El mismo edificio se presenta ante la DGEGP como establecimiento educativo y ante la DGROC como obra, con exigencias distintas para el mismo plano. Preparamos y seguimos las dos presentaciones desde el estudio, para que la escuela no tenga que aprender a hablar dos idiomas administrativos a la vez.
La ejecución la contrata directamente el colegio, con las empresas o gremios que elija. Estudio TREO coordina y dirige: controlamos que lo que se construye sea lo que se proyectó y lo que el organismo va a aprobar. Sin honorarios base ni abono mensual, cada tarea se cotiza por separado.
Vos contratás la obra, nosotros la dirigimos


Contacto
Escríbanos para consultas o asesoramiento técnico.
¿Dónde estamos?
Nuestras oficinas están en Thorne 423, piso 3 H, Caballito, a pocas cuadras de Primera Junta. Buena parte del trámite es digital: la Ficha DEM y el listado de Referentes se cargan por SINIGEP, y los expedientes de obra se presentan por TAD ante la DGROC, que está en Av. Martín García 384. Pero acá lo presencial no es un detalle: la adecuación edilicia arranca con un relevamiento en el edificio, medido y fotografiado, y ese relevamiento conviene hacerlo con la escuela vacía, fuera del horario de clase o en receso. Trabajamos en establecimientos de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Dirección: Thorne 423 piso 3 H, C1406, Caballito, Ciudad Aut. de Buenos Aires
Horario: Lunes a Viernes de 9:00hs a 17:30hs
WhatsApp: 11 2281-2143
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